Mostrando entradas con la etiqueta sufrimiento histórico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sufrimiento histórico. Mostrar todas las entradas

Huir de la ciudad


Huir de la ciudad para tomar aliento, para retomar la vida, porque las ciudades, sobre todo esa Monterrey no parece más que un culto enfermizo a la muerte o más bien, a la tragedia. 

Huir de la ciudad porque transformarla parece imposible; porque transitarla obliga a participar de su morbilidad, de sus intrincadísimas relaciones de poder y abuso. Huir de ella porque hacen falta perspectivas, porque agota la paciencia, la esperanza y el ánimo por vivirla.

Huir de la ciudad para ejercer ciudadanía, porque las ciudades cada vez son más para consumidores que para ciudadanas.

Huir de la ciudad hasta parece moda... ya semos muchos, cada vez más con esta pandemia, que nos animamos a buscar algún ecosistema medianamente saludable. Cuidado con que nos llevemos las visiones y los vicios de la ciudad al campo o la pequeña urbe, viviendo como cuando andábanos malviviendo por allá. Habremos de tener disposición a escuchar, a ver, a sentir, para encontrar lo que se busca. Atentas debemos estar a desaprender todo aquello con lo que hacemos ciudad, si esa ciudad se jacta de estar aparte de la naturaleza. 

Huir de la ciudad 

Lamentaciones

Todos, todas, tenemos algo que lamentar; en donde sea que estemos. Hay quien prefiere o se siente más proclive a hacerlo en un templo, en lo que queda de él, en un muro, en un cementerio... Yo pienso en la montaña y en la playa. No se antojan a primer recuerdo para lamentarse, sin embargo para mi han sido escenario para todo.

Hay quien se lamenta por sufrimientos personales, de su grupo más cercano o de su gran comunidad. Los menos se lamentan a un grado colectivo por sus propias acciones para con la otredad.

Yo lamento que me duelan los pies, que me vayan jodiendo poco a poco las piernas, que me arda por ello la espalda, como quemaduras internas. Lamento que mi mente siga en desarrollo y mi cuerpo se vaya quedando atrás... lamento no estar haciendo lo suficiente para evitarlo ahora que podría. Lamento herir constantemente a mis amores. Lamento no dedicarle más tiempo a mis amores.

Quisiera pensar que la ciudad entera, el suelo, sus montes, los pastos, arbustos y árboles, los insectos y las aves lamentaran la fortuna de Jerusalén, el sufrimiento de sus hermanitos humanos en tantas conquistas y pleitos de identidad. Vaya que es un ambiente psicótico que inspira esquizofrenia. Las arquitecturas de distintos periodos, de distintos poderosos, sobreponiéndose soberbiamente una sobre la otra; resulta discordante con la lacerante realidad que, sorpresivamente se oculta en tan cosmopolita y vibrante algarabía, misma que obsesiva se vuelve silente y tranquila con la llegada del Sabbath y del Domingo.


Yo por lo pronto no resuelvo si celebrar o lamentar. Celebro y disfruto muchísimo estar aquí por cómo llegué y por lo que busco con mi fabulosa compañía. Pero lamento sentir tanto fervor piadoso inhabilitando el crecimiento espiritual de mi especie; aún más lamento a lo que ha guiado e inspirado. Celebro que "Cristo" trascendió su judaísmo, desobediente de los opresores, mas lamento que fundó otro escollo igual o peor. Celebro más aún que yo trascendí a ese mesías y su nefasta herencia institucionalizada.

El equilibrio no siempre resulta en aromas y sabores deleitables; a veces es como un vino avinagrándose que asienta la consciencia al tomarlo por la noche, pero con un sabor algo incómodo.

@Jerusalén, Israél Palestina, post Global Sustainability Fellos Program 2018

Lamentaciones
Licencia Creative Commons©© 2018, Hacha sin filo por O. Adrián Lozano Garza se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. 

Tiempos de retorno

¿Cuánta historia tiene el tiempo?
¿Cuántas vidas lleva el viento?
¿Vuelvo? ¿Voy?
¿En dónde me encuentro?

Sentirte / presente / recorro / pasado
voluntad pertinente,
"Ouroboros" by Ljotunnr, © 2012-2014
consecuente estado de ánimo.

Querer ser de ti podría no ser casual,
sino histórico.
Querer verme en ti seguro es causal,
es histérico.

¿Debería convencerte?
¿Quién es el necio en este intento?
¿Siento? ¿Soy?
¿Cuánto guardaré del dolor?

Sentirte / presente / recorro / pasado
voluntad aparente, 
insistente residuo de cólera.

Querer ser de ti podría no ser casual,
sino histórico.
Encontrarme en ti seguro es causal,
es histérico.

Cuando sea tiempo de regresar
¿Lo notaré?
¿Lo lograré?
Cuando sea tiempo de regresar
¿Te sentiré?
¿Te encontraré?
¿Cuándo será el tiempo de retornar?
¿Tendremos tiempo de regresar?




Tiempos de retorno
©©2014, Licencia Creative Commons
Hacha sin filo por O. Adrián Lozano Garza se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. 

Placer y culpa

Placer y culpa no son lo mismo,
no sé yo si puedan tener común origen
pero lo cierto es que no atino, no realizo
en mi mente comprensión por separado,
para tan invasivos y generalizados sentimientos
ahora en mi sucitados.

En la Habana yo,
con esta suerte burguesa,
con pretención nacionalista
y con comida de turista;
con placer en lo sencillo,
con conocimiento de lo complejo,
con frustración de artista
y con culpa...
...de culpable.

Así aflora el cretácico en la montaña,
como la nostalgia ahora en mis entrañas.
La contemplación de la complejidad,
de la genialidad acumulada que esta noche,
a la postre de una afortunada pausa por visita,
me hace partícipe de una milenaria herencia
de artesanos, músicos, brujos, pensadores,
cocineras, campecinas, constructores,
herreros, guerrilleros, ahhhhggg.... (suspiro)
que me han regalado tanto placer y,
me quedo en la incomodidad de querer,
no sé qué tan inutilmente,
agradecer entregándoles a todxs y cada unx
lo mejor por muy poco que pueda entregarles.

No veo que pueda ni como,
hacer por agradecer.
Ahí radica la culpa:
en que sé que muchos que han participado
en la conformación de mis placeres actuales,
no han tenido oportunidad de disfrutar ni un poco;
es una culpa que acompaña pero no se contrapone
al placer gozoso de tantos buenos instantes acumulados.


Placer y culpa
©© 2012, (32IOS congress, La Habana, Cuba)  Licencia Creative Commons
Hacha sin filo por O. Adrián Lozano Garza se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.